miércoles, 27 de julio de 2011

Museo Soto / Museo del Transporte

En el día de Caracas, ciudad de la cual hace más de 40 años el Museo del Transporte es parte viva apreciada por la comunidad nacional como por los habitantes de la capital, los hechos que vienen ocurriendo en el Museo Soto, obligan a puntualizar cuanto transcribimos de la comunicación enviada en esta misma fecha a dirigentes del Sistema Nacional de Museos:
"Sin negar ni retracto de cuantas justas manifestaciones de gratitud hacia Vivían, Rebeca Guerra y en general la dirección de Museos, hemos y continuaremos expresando, imposible guardar silencio al comparar la reacción del Ministerio de la Cultura ante la situación que atraviesa el Museo Soto.
El ministro atiende al presidente de la Fundación Soto casi el mismo día de su llegada a Venezuela. Una comisión del Ministerio se apersona en Ciudad Bolívar para levantar un informe acerca del aparente desmán cometido desde la Gobernación, incluido el allanamiento con sujetos armados e imposición de un director interino -según leemos en los diarios incluida la confirmación y rechazo a tales hechos por parte del hijo del notable artista.
En cambio, en la acera de enfrente e igualmente ante la mirada atónita del país, han transcurrido dos años desde las primeras agresiones del Ministerio del Ambiente contra el Museo del Transporte. Arreciaron en diciembre de 2010.
A estas alturas, ninguno de los ministros de la Cultura se han apersonado, atendido a representantes del Museo del Transporte, manifestado en forma pública opinión sobre el particular.
Estamos ante dos formas de medir el valor de bienes e instituciones culturales venezolanas. De asumir un problema con ciertas similitudes e indudablemente signado por el abuso de autoridad.
El Instituto de Patrimonio, pasivo, desentendido. Inmutable. ¿Cómplice? Ignora el problema ¿qué puede hacer la FMT con su patrimonio una vez desalojada del terreno en donde la preserva?
A la vista queda que quienes han lanzado su caballería contra esta institución, resultan un poder dentro del Estado. Son capaces de activar incluso la decisión del TSJ sin haber abierto el juicio correspondiente. Ante una serie de afirmaciones falaces, de parte nuestra no ha habido oportunidad de demostrar falsedades vertidas en una suerte de sumario acusatorio negador de documentos y hechos incontrastables. La violación al Estado de Derecho quebrando mediante esas medidas confiscatorias sin escatimar el daño al bien cultural oficialmente declarado, constituido por las colecciones pertenecientes y salvaguardadas por la FMT para el disfrute del pueblo.
La historia del cinetismo, la respetabilidad que como centro cultural recubre al muy noble Museo Soto, la figura histórica de su fundador Jesús Soto, la distinguida composición de la directiva de la Fundación Soto, la simple condición de museo catalogado --como nuestro Museo del Transporte-- componente del Sistema Nacional, no hace menos respetable nuestro Museo e importante el caso de la FMT y sus colecciones expuestas al desmán propiciado por funcionarios del Ministerio del Ambiente.
Lo justo, democrático, legal, venezolano y patriótico, profesional, lo sencillamente adecuado, sería atender desde la perspectiva cultural, patrimonial, de la justicia y del deber ser, nuestro caso con idéntica diligencia y pertinencia. En forma tan consecuente y plausible como la reacción del Ministerio de la Cultura ante la aparente arbitrariedad y falta de respeto con que la Gobernación del Estado Bolívar la ha emprendido contra una institución museística y cultural la cual, como tal, debe merecerlea todo el país, a funcionarios como a la gente, idéntico trato a la hora en que a cada cual le toque velar por nada menos que cultura y patrimonios. La cultura y patrimonios, las instituciones merecen respeto lineal.
Cordialmente,
Alfredo Schael
Por el Museo del Transporte y la Junta Directiva de la FMT

Caracas, 25 de julio 2011"

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