viernes, 7 de marzo de 2014

62 años después resucitan el aeropuerto de Puerto Cabello

La Agencia Bolivariana de Noticias informó hoy 7 de marzo de 2014 que “El Gobierno Nacional comenzará próximamente los trabajos de ampliación del Aeropuerto Bartolomé Salom, ubicado en Puerto Cabello, estado Carabobo, para convertirlo en un terminal que también ofrezca viajes a rutas internacionales, informó este viernes el ministro de Transporte Acuático y Aéreo, Hébert García Plaza.
Durante el acto de reinauguración de ese espacio, recordó que estos trabajos fueron realizados tras los compromisos adquiridos en las jornadas de Gobierno de Calle del 2013.
"Aquí tenemos unas instalaciones de primera. En este momento, no hay un aeropuerto con instalaciones tan modernas, tan cómodas en el país", dijo, en transmisión de Venezolana de Televisión.
Asimismo, el ministro informó que la semana próxima comenzarán la ampliación y serán colocados 24 hangares para la aviación de carga, que constarán de 2.000 metros cuadrados. Allí se construirá una gran plataforma de carga.
En ese sentido, el vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, indicó que la obra comenzó en mayo de 2013 y se realizó en siete meses, a un costo de 396 millones de bolívares.
El aeropuerto, construido en 1967 (sic) y que estuvo los últimos diez años inoperativo, requirió trabajos de restauración de la pista, con 75.000 toneladas de asfalto colocadas; así como intervención de las calles de rodaje, demarcación para el balizaje, rehabilitación del sistema eléctrico, aires acondicionados, espacios para comida y atención al público.
El Gobierno impulsa un amplio plan de modernización de los terminales aéreos del país. Para Semana Santa, se prevé la puesta en funcionamiento del Aeropuerto Teniente Coronel Rafael Marcano, ubicado en la isla de Coche, estado Nueva Esparta; y el de Puerto Ayacucho, en Amazonas”.
Historia.

 Puerto Cabello en la aviación.
 
Casi un mes después de demostrar por primera vez un avión en Venezuela, el aviador estadounidense Frank Boland lo hará en Puerto Cabello el 27 de octubre de 1912. Desde un terreno cercano al poblado portuario sede del astillero nacional fundado durante la administración del general Cipriano Castro, levanta vuelo Boland al mando de la navecilla que revolotea sobre el casco urbano, los terrenos circunvecinos y el mar. Los aeroplanos fueron traslados en el ferrocarril desde Valencia y luego de agasajar al piloto y acompañantes, se le despidió pues habría de seguir la gira en Barquisimeto, Maracaibo y Ciudad Bolívar.
El 4 de abril de 1921, fueron decretados un campo de aviación con pista de 500 metros entre Villa de Cura y San Juan de Los Morros, así como una pista en Puerto Cabello.
6 de mayo de 1930. Un anfibio bimotor avión Sikorsky S-38, de anfibio, de la Pan American, acuatiza el 6 de mayo de 1930 en la rada de Puerto Cabello, iniciando toques en esa localidad costanera agregada al regular de correspondencia aérea internacional entre USA y Venezuela, El vuelo continua igualmente a La Vela de Coro y Maracaibo y hacia el Este rumbo a Guanta y Maturín antes de continuar hacia Trinidad.
Otro anfibio Sikorsky S-38 de la Pan American al mando del capitán Fred Clark formalizará las frecuencias de los vuelos regulares entre Trinidad-Cachipo-Guanta-Puerto Cabello-La Vela de Coro-Maracaibo. El aparató amarizó en Puerto Cabello el 11 de febrero de 1931.
El primer aeropuerto.
Data del 30 de junio de 1952 la Resolución por medio la cual se abrió al tráfico comercial el campo de aterrizaje de Puerto Cabello. Es el punto de partida del aeropuerto General Salóm reinaugurado este 7 de marzo de 2014. AVENSA y Línea Aeropostal Venezuela comenzaron servicios regulares. Debe tomarse en cuenta que Puerto Cabello recibía por entonces las consideraciones derivadas de obras importantes de gran envergadura como el Dique Seco y el ferrocarril Puerto Cabello Barquisimeto. El tren Valencia-Puerto Cabello había dejado de funcionar debido a graves daños en el enrielado a causa de derrumbes además que las operaciones estaban afectadas por el auge del transporte de carga en camiones.
Dentro de las mejoras a las comunicaciones aeronáuticas, en 1954 se contrató con la firma OTACCA instalar la segunda etapa del Plan Nacional ATC consistente, entre otras facilidades para la aeronavegación en dotar a Maiquetía de radio-faro de 2,5 kilovatios, para la orientación de las aeronaves nacionales e internacionales e instalación de la estación receptora de Maiquetía en terrenos seleccionados a cinco kilómetros al oeste del aeropuerto, edificio que para el efecto construyó el Ministerio de Obras Públicas; las posiciones de comunicaciones tierra-aire en la sala de comunicaciones del edificio de ATC, y la casa de transmisores de los equipos respectivos y antenas necesarias para estas posiciones. Dotar de torre de control al aeropuerto de San Fernando de Apure con su correspondiente radio-faro de 500 vatios y planta de energía eléctrica de emergencia. Instalación completa de la torre y estación de comunicaciones del aeropuerto de Puerto Cabello, incluyendo caseta de transmisores, receptores y planta de energía eléctrica de emergencia, instalación de radio-faro de Oropel, de 500 vatios, el cual se planeó para que sirviera de ayuda a las aeronaves en sus rutas hacia los Andes. También fue instalado el radio-faro de 500 vatios en Peraitepuy o Santa Elena, para la orientación y ayuda a las aeronaves en sus rutas hacia la Gran Sabana.
Con la creación del escuadrón aéreo de la Marina de Guerra, el aeropuerto de Puerto Cabello derivó hacia base aeronaval además de terminal comercial y para aviación general. Los aviones antisubmarinos Tracker tuvieron como base las instalaciones destinadas a darles albergue y mantenimiento al igual que a otras unidades agregadas por la Armada. Las operaciones aéreas por ser destino de vuelos comerciales decayeron hasta el punto de desaparecer por ser anticomerciales además que la construcción de Planta Centro en el eje de aproximación aunque a cierta distancia del campo de aviación, llevó a pensar que era no recomendable al tráfico de aeronaves con ciertas exigencias que la altura de las torres de la planta termoeléctrica interferían – opinaron algunos entendidos.

Punto de partida de uno de los primeros secuestros de aeronaves.

El Douglas C-47 siglas 4BT1 de la Fuerza Aérea Venezolana que había despegado al final de la tarde de Puerto Cabello rumbo a Maiquetía, cayó en poder del grupo de presos políticos trasladado a la capital bajo fuerte custodia militar, desviando el avión hacia Curazao a donde fueron en busca de refugio y asilo. Allá protagonizan una refriega en la que resultó herido uno de los miembros de la tripulación formada por los tenientes Martín Oscar Chang y Jaime Banks y los maestres M.A. Camacho y Benito Camacho.
El traslado de los presos militares del Castillo de Puerto Cabello al Cuartel San Carlos en Caracas se planificó vía aérea entre el aeropuerto de Puerto Cabello y el de Maiquetía. El gobierno tuvo conocimiento por una delación que el insurrecto general de la aviación Jesús María Castro León, se negaría a abandonar el Castillo para ser recluido en Caracas. Sin embargo, estaba preparado el cuartel San Carlos como cárcel militar, información que en conocimiento de los familiares fue transmitida a los detenidos. La orden de traslado llegó y se debía concretar el 9 de junio de 1961
A sabiendas del plan de fuga, el día del traslado, Castro León se negó al cambio del sitio de reclusión – refiere en su interesante libro ‘Hombres de Hierro’ el capitán de navío Jairo Bracho Palma, quien entrevistó al jefe del traslado, entonces oficial naval teniente Carlos Alberto Taylhardat.
“Llamadas de Miraflores, órdenes de que fuera llevado a la fuerza y otras indignidades contra un general de la República. Taylhardat se negó a obedecer. Agotada la vía de la persuasión, tomó la decisión de dejarlo en el castillo, y trasladarle para mejor ocasión”.
Taylhardat le narra a Bracho Palma: “Yo subí a bordo de ese avión que había en la pista del aeropuerto de Puerto Cabello durante muchas horas, esperando que se resolviera la situación con el general Castro León, era persona de un comportamiento sumamente ejemplar, un hombre que no molestó nunca, que se dedicaba a leer, a prepararse, pero sabía lo que se preparaba de allí su negativa a subir al avión."
El ministro de la Defensa, general Briceño Linares, le reclama a Taylhardat que cómo era posible que con 4.500 hombres a su disposición no podía sacar de allí a Castro León. Taylhardat le respondió: “Aquí hay 4.500 hombres de verdad, pero yo estoy tratando con un general a quien le debo respeto”.
“Yo llegué al avión y ya todos estaban sentados y preparados para salir, era un C-47 de la Fuerza Aérea; tenía una mesita con tres poltronas alrededor. Juan de Dios Moncada Vidal se sentó en una especie de sofá que iba a todo lo largo del compartimiento. Al lado estaba el maestre Arvelo. Yo llevaba una subametralladora en un maletín. Le dije a los oficiales: No traigo esto en contra de ustedes, sino porque es reglamentario, entonces se le entregué al maestre Arvelo”.
En vuelo, Taylhardat se puso de pie. Pidió al ingeniero de vuelo, el teniente Chang, que avisara que llegarían a Maiquetía en 20 minutos. Al regresar a su puesto, notó que Moncada Vidal estaba sudando muchísimo. Pensó que estaba enfermo y se acercó a la cabina a preguntar por el botiquín de primeros auxilios. Momentos después, fue sometido junto con los encargados de la custodia. Se le ordenó cambiar rumbo a Curazao:
Arvelo estaba en el suelo boca abajo saliéndole sangre por la boca y por la nariz y entones yo me acerco a él y al lado de él estaba Moncada Vidal con un revolver, le dije: "Usted es un cobarde, así no se mata a un hombre. Me dijo: Usted no me imponga nada que aquí quienes mandamos somos nosotros”.
Arvelo se había negado a entregar la subametralladora, por esa razón, Moncada Vidal le disparó a quema ropa. El proyectil chocó con un hueso de la cara, dio vuelta por el paladar y se le quedó incrustado. Quedó sin sentido del gusto de por vida.
En el trayecto a Curazao el avión presentó fallas. Buen momento para saber de valentías: “Moncada estaba todo asustado, entonces me le acerqué: “Comandante Moncada tenemos una emergencia nos vamos a caer al mar”: Entonces accedió a que nos regresáramos, pero en ese momento el avión dejó de fallar”.
El primer secuestro de un avión tuvo lugar en Perú el año 1931. Da la casualidad que el piloto de aquella aeronave resulta ser el comandante del primer jet desviado desde Estados Unidos a La Habana después que en enero de 1959 se instauró el régimen comunista de Fidel Castro y las relaciones Cuba-Washington se hicieron muy tensas.
La fotografía muestra la fachada de la terminal que acaba de ser totalmente remodelada. El Douglas C-47 de la Fuerza Aérea Venezolana siglas 4BT1 secuestrado en vuelo por los insurrectos que eran trasladados de Puerto Cabello a Maiquetía el 9 de junio de 1961.

Fachada de la terminal "Gral. Bartolome Salom que acaba de ser totalmente remodelada

Avión Douglas C-47 de la Fuerza Aérea Venezolana siglas 4BT1 secuestrado en vuelo por los insurrectos que eran trasladados de Puerto Cabello a Maiquetía el 9 de junio de 1961.

No hay comentarios:

Publicar un comentario